Preparación para la sesión
Elegiremos un ambiente tranquilo, despejado física y energéticamente y en la medida posible aislado de cualquier tipo de actividad o bullicio externo.
Dispondremos de un colchón, colchoneta, cama o silla cómoda, sumado a algún espacio para realizar movilizaciones físicas de ser necesarias (en este libro hablaremos principalmente de la imposición de manos, pero hay varios ejercicios físicos específicos que ayudan muchísimo a movilizar las energías).
Intentaremos evitar realizar la sesión con el estómago lleno, ya que esto hará que mucha energía se dedique a la digestión, lo cual obstaculizará el trabajo en las otras zonas del cuerpo (esto no quita que podamos llevar las manos a la zona del abdomen cuando estemos realizando un proceso digestivo para facilitarlo, pero no forma parte del resto del trabajo de auto-sanación diario).
Dense un baño o hagan la limpieza en seco, o la respiracion Gassho que les entregue en la clase anterior, ahora gugiero colocar en nuestro ombligo un cuarzo rosa, beber un vaso de agua antes de la sesion, lavarnos las manos con agua y jabon.
Personalmente antes de iniciar una sesión llamo a los guías Reiki y les pido que me protejan, guíen y ayuden a conectar con la energía Reiki, luego elevo mis manos a la altura de la cabeza y a ambos lados de la misma y llamo a la energía Reiki para que fluya hacia mí, y le digo “me abro y entrego como canal para que fluyas a través mío hacia donde esta persona lo necesite”. Las palabras que usemos no son tan importantes lo importante es la intención que les ponemos.
Permita fluir las energías y desprenderse de las expectativas por el resultado en particular. Que su intención sea la de dar el tratamiento pero no tratar de alcanzar algún resultado en particular.
No obstante puedes usar la siguiente invocación https://www.magiaangelica.com.ve/reiki/invocacion-de-la-energia-reiki/
Para nuestra autoterapia podemos hacerlo en silencio o utilizar música como ya les comente en la clase anterior existen muchas aplicaciones que pueden serles útiles en las sesiones de autoreiki que tienen música y cronometro incorporado, podemos encender una vela, incienso, colocar un vaso con agua y sal para recoger las energías negativas del ambiente, y nos concentraremos en respirar profundamente, poniendo la atención en el interior de nuestro cuerpo.
Inhalando y exhalando siempre por nariz, comenzaremos a llevar la respiración al abdomen. Para esto, inflaremos la panza como un globo al inhalar, y hundiremos el ombligo hacia la columna al exhalar. La exhalación siempre será más prolongada que la inhalación, dándole tiempo al sistema para que absorba todo el oxígeno contenido en el aire, y expulsando todo el aire viejo «des-energizado» de los pulmones.
Nos concentraremos profundamente en la respiración durante algunos minutos, tomando consciencia de las sensaciones corporales a medida que el aire entra y sale de nuestros pulmones.
Una vez que el cuerpo se halla relajado y energizado y la consciencia está alerta en el interior de nuestro cuerpo, llevaremos la atención a las palmas de las manos, concentrándonos fijamente en las sensaciones que podamos llegar a experimentar en ellas. No son importantes las sensaciones físicas en este punto (aunque pueden sentirse de variadas características) sino llevar fuertemente la consciencia hacia las palmas de las manos, para elevar el potencial vibratorio de las mismas previamente al trabajo de imposición.
Es importante practicar esta instancia de preparación e incluirla en cada sesión de sanación para obtener los mejores resultados. Luego del ciclo de preparación, procederemos con el trabajo elegido de imposición de manos en las zonas que consideremos necesarias.
La correcta actitud para el trabajo de auto sanación Es muy importante tener en cuenta el estado mental y emocional que sostendremos durante la sesión de sanación. Debemos comprender que el proceso de sanación profunda no tendrá que ver con nuestra voluntad mental o la idea que tenemos de lo que queremos que suceda, sino más bien con la capacidad de entregarse al momento y permitir que fuerzas que están más allá de nuestro control y comprensión funcionen sobre nuestro cuerpo.
Para que esto suceda, primeramente debemos liberarnos de las expectativas.
Si nuestra intención durante toda la sesión es la de sanarnos y pensamos constantemente en deshacernos del desequilibrio o enfermedad, lo único que lograremos será generar un montón de energía tensa de resistencia que acentuará más el problema, o en el mejor de los casos limitará los efectos de la sanación hasta hacerlos meramente superficiales.
La duración de las sesiones dependerá de la necesidad, la técnica y la práctica de cada persona.
No obstante mi sugerencia es que coloquen sus cronómetros en tres (3) minutos por posición.
Debemos tener en cuenta para mantener una postura correcta que el cuerpo debe estar lo más relajado posible, la mente concentrada en el momento presente y la respiración profunda, inhalando y exhalando por nariz.
Mientras mayor concentración tengamos sobre nuestro cuerpo interno y nuestra respiración correcta, mejores serán los resultados obtenidos de cada sesión.
En la medida de lo posible, las palmas de las manos deben apuntar hacia el mismo lado (en algunos casos, como en el chakra corazón, esto se hace muy difícil). Siempre es recomendable que las manos se acomoden una junto a la otra formando una especie de cúpula, con los dedos y muñecas relajados.
Pueden apoyarse las manos sobre el cuerpo cuando se dan autoreiki, iniciaran con 7 posturas básicas.
Estas 7 posturas principales nos ayudarán a trabajar los chakras o centros energéticos que nacen de la columna vertebral. El trabajo con estos centros:
1- Sobre la coronilla.
Ambas manos sobre la zona superior de la cabeza. Ayuda a conectar con la Energía Universal y nuestra intención divina. Habilita la entrada de Prana o Energía Vital Universal a nuestro sistema. Ayuda a equilibrar los aspectos físicos con los propósitos superiores. Equilibra las funciones de la glándula pineal.
2- Ojos y entrecejo
Ambas manos sobre la zona superior de la cara. Alivia la confusión mental y ayuda a lidiar con el exceso de pensamiento (preocupaciones, pensamientos negativos). Energiza la mente y colabora en la relajación de todo el cuerpo. Ayuda a permanecer centrado y enfocado en los momentos de agitación externa. Equilibra la glándula pituitaria y refuerza los órganos sensoriales.
3- Cuello y garganta
Ambas manos cubriendo el cuello desde la altura de la clavícula hasta debajo de la mandíbula.
Ayuda a la expresión verbal y emocional. Colabora en la realización personal y profesional. Ayuda a la expresión de la verdad y la esencia individual en las acciones diarias. Equilibra las funciones de la glándula tiroides, la garganta y los pulmones.
4- Corazón
Ambas manos sobre el esternón (centro del pecho). Ayuda al desarrollo del amor incondicional mediante la aceptación de las características individuales de cada ser, sus elecciones y camino de vida. Genera sensación de conexión y empatía con otros seres vivos. Equilibra las funciones de la glándula timo, el corazón y el sistema circulatorio.
5- Plexo solar
Ambas manos sobre la parte superior del abdomen (entre la boca del estómago y el ombligo).
Alivia los nervios, la tensión y la resistencia mental. Ayuda a movilizar la energía emocional reprimida. Facilita el proceso digesivo. Colabora con la aceptación de las emociones y las situaciones cotidianas. Estimula el funcionamiento del páncreas.
6- Centro reproductor
Ambas manos sobre la parte inferior del abdomen (entre el ombligo y el pubis).
Intercede en la auto-percepción y la capacidad de aceptarse a uno mismo. Equilibra la capacidad de dar y recibir afecto, y la dinámica de las relaciones sexuales. Afecta a las glándulas y los órganos que participan en la sexualidad y la reproducción.
7- Chakra Raíz
Ambas manos sobre la zona púbica, entre las piernas. Alivia la indecisión, la duda y los miedos. Ayuda a tomar decisiones, a avanzar para concretar metas y realizar las acciones necesarias en el plano material. Energiza el cuerpo. Actúa sobre las glándulas suprarrenales, los riñones, las piernas y los huesos.

