Amado Arcángel Rafael, médico celestial y guardián del sagrado Rayo Verde, hoy abro mi corazón para recibir la luz sanadora que Dios derrama a través de tu amorosa presencia. Entra en mi vida como una brisa de paz. Restaura cada célula de mi cuerpo, fortalece mis fuerzas, renueva mi energía y despierta en mí la perfecta salud que habita en la Luz Divina. Sana también mi alma. Disuelve toda...

