Para hacer esta maravillosa oracion, aunque no es imprescindible, sugiero encender una vela naranja intenso u rojo anaranjado, la imagen del color oro rubi. Tambien incienso de mandarina, naranja, canela, mirra, sandalo, olores relacionados con Uriel Arcangel. Colocar un vaso de vidrio con agua y una chispa de sal.
Hagan una respiracion profunda, calmen su alma y su espiritu y hagan la oracion desde su corazon.
ORACION
Amado Arcángel Uriel, glorioso mensajero de la Sabiduría Divina y guardián de la Llama Oro-Rubí, hoy elevo mi corazón hacia tu radiante presencia y consagro mi vida, mis pensamientos, mis sentimientos y mis acciones al servicio de la Luz, del Amor y del Bien Supremo.
Envuelve a toda la humanidad con tu manto de paz, comprensión y abundancia espiritual. Que tu luz dorada despierte la conciencia de los pueblos, ilumine a los gobernantes, fortalezca a los corazones cansados y renueve la esperanza de quienes han olvidado que son hijos de la Divinidad.
Amado Uriel, derrama tus rayos Oro-Rubí sobre la Tierra entera. Bendice los mares, los ríos, las montañas, los bosques y todos los reinos de la naturaleza. Que cada árbol, cada flor y cada criatura reciba la vibración sanadora de tu amor y de tu sabiduría.
Lleva consuelo a los afligidos, alimento a los necesitados, paz a los lugares de conflicto y unidad a todas las familias del mundo. Que las diferencias se transformen en comprensión, el miedo en confianza y la separación en fraternidad.
Consagramos la Tierra como un templo viviente de Luz. Que cada nación sea guiada por la verdad, la justicia y el respeto. Que el corazón humano recuerde su origen divino y vuelva a caminar por senderos de bondad y armonía.
Arcángel Uriel, enciende dentro de nosotros la llama de la sabiduría espiritual para que seamos instrumentos de paz, esperanza y servicio amoroso. Que nuestros pensamientos bendigan, nuestras palabras inspiren y nuestras acciones ayuden a elevar la conciencia de la humanidad.
Hoy entregamos a tu custodia a todos los niños, a todos los ancianos, a todos los seres que sufren y a todos aquellos que buscan la Luz. Que nadie se sienta solo, olvidado o desamparado bajo el amparo de tu sagrada presencia.
Con profundo amor y gratitud, consagramos nuestra vida, nuestra familia, la humanidad y el planeta entero a la gloriosa irradiación del Rayo Oro-Rubí.
Y declaramos:
La Tierra es un planeta de Luz.
La humanidad despierta a su naturaleza divina.
La paz se establece en todos los corazones.
La abundancia del bien infinito fluye para todos.
El Amor Divino gobierna al mundo.
Amado Arcángel Uriel, gracias por tu guía, tu protección y tu eterna compañía.
Así es.
Así será.
Y así permanece para el mayor bien de toda la humanidad y de la Madre Tierra.
Amén.
