San Rafael, Enviado especial y milagroso,
fiel mensajero del Altísimo,
compañero de quienes confían en el Señor
y testigo de su infinita misericordia,
en este día dedicado a tu memoria
elevo con confianza mi oración,
para pedir tu poderosa intercesión
ante el trono de Dios.
Glorioso Arcángel,
camina hoy delante de mí.
Guía mis pasos por senderos seguros.
Aparta de mi camino toda confusión.
Y ayúdame a descubrir, con serenidad,
los planes que el Señor tiene para mi vida.
Intercede para que nunca me falte
la salud del cuerpo,
la paz del alma
y la fortaleza del espíritu.
Haz que en cada dificultad
encuentre una oportunidad para confiar más en Dios.
Visita también a mi familia.
Protege nuestro hogar.
Bendice nuestro trabajo.
Y alcánzanos la gracia
de vivir unidos en la fe,
en la esperanza
y en la caridad cristiana.
San Rafael bendito,
ruega para que el Señor envíe sus santos ángeles
a custodiar nuestros caminos,
a iluminar nuestras decisiones
y a sostenernos en los momentos de prueba.
Que nunca perdamos la alegría de servir.
Que jamás se apague nuestra confianza.
Y que toda nuestra vida
sea un testimonio del amor de Jesucristo.
Gracias, amado Arcángel San Rafael,
por tu constante intercesión,
por acompañar a quienes invocan tu nombre
y por conducirnos siempre
hacia la voluntad del Padre.
Amén
