Si les hes posible enciendand una vela verde, si no pueden enciendan una velita blanca, hagan una respiracion profunda y traten de serenar su mente.
Ahora digan la oracion:
ORACION
Glorioso Arcángel San Rafael,
medicina enviada por el Altísimo,
fiel compañero de los que sufren,
mensajero de la esperanza divina
y testigo de la infinita compasión de Dios,
hoy levanto mi corazón hacia el cielo,
confiando en tu poderosa intercesión
ante Jesucristo, Señor de la vida.
San Rafael bendito,
visita las heridas que llevo en el cuerpo.
Toca con la gracia del Señor
aquello que necesita ser restaurado.
Fortalece mis fuerzas debilitadas.
Y ayúdame a recibir con fe
la voluntad amorosa del Padre.
Sana también mi corazón.
Arranca de él toda tristeza,
todo resentimiento,
todo desánimo
y todo temor que me impida vivir en paz.
Haz que la luz de Cristo
renueve mis pensamientos,
devuelva serenidad a mi alma
y encienda nuevamente la alegría de esperar.
Intercede por quienes están enfermos.
Consuela a los que atraviesan el dolor.
Sostén a quienes cuidan de ellos.
Y obtén para todos la gracia
de experimentar la cercanía del Señor
en medio de la prueba.
Extiende tu protección sobre mi familia.
Que el Dios de toda consolación
nos conceda salud, unidad y fortaleza.
Que nuestro hogar permanezca lleno de fe.
Y que nunca perdamos la confianza
en la providencia divina.
Glorioso Arcángel San Rafael,
camina siempre a mi lado.
Enséñame a cuidar el cuerpo
como un don de Dios.
A conservar un espíritu agradecido.
Y a vivir cada jornada
buscando la santidad con humildad.
Gracias por presentar mis súplicas
ante el trono del Altísimo.
Que toda gracia recibida
sea para mayor gloria de Dios,
y que mi vida proclame siempre
su amor, su misericordia
y su poder salvador.
Amén
