Cuando sentimos que nuestros enemigos nos asechan y persiguen, y queremos protegernos esta es la oración De ser posible, pero no imprescindible, encendemos una velita blanca y colocamos un vaso con agua y sal, un cuarto de cucharadita basta. Luego hacemos una respiración profunda y decimos la oración: ORACION Yo me ofrezco al Gran Poder de Dios, a los brazos de María Santísima, a los 7 Salmos y...
