Hagamos esta oración por todos aquellos quienes sufren en el mundo por las injusticias y la maldad. Si podemos hagamosla a diario. Padre misericordioso, Señor de la vida y de la muerte, nuestro destino está en tus manos. Míranos con bondad y guía nuestra existencia con tu providencia, llena de sabiduría y amor. Reanima en nosotros, Señor, la luz de la fe para que aceptemos el misterio de este...

