Oh, Bendita Virgen María de la Merced! Merced de Dios para los hombres, Madre de Jesucristo, Reina del mundo y Señora de todo lo creado, que a ninguno desprecias ni dejas desconsolado, haz que veamos el reinado de Cristo, tu Divino Hijo, que es el del amor, la verdad y la justicia. Fuente de toda bondad, gloria de los desamparados, mensajera de libertad y misericordia, refugio de los que sufren...

