Señor Jesucristo, Yo te necesito en mi vida. Ven a morar en mi corazón. Reconozco que Tú eres Dios y que moriste en la cruz por mí. Escucha mi clamor.” “…Todo tumor maligno, toda hemorroides, todo coágulo sanguíneo se disuelve, se derrite como la cera en el fuego y, todo fuego que ha endurecido las partes blandas de mi cuerpo se apaga, ya! Ahora! En el nombre de Jesús. Todo depósito de cristales...

