En esta segunda clase vamos a hablar sobre los Chakras.
No se olviden de colocar la frecuencia 741 para limpiar toxinas mientras realizan esta lectura https://www.magiaangelica.com.ve/rituales/la-frecuencia-741-para-limpiar-toxinas/
Para mantener la integridad del Ser existen unos centros de energía que interconectan todas
las realidades en el que vive: los chakras. Además, tienen la función secundaria de bombear la
energía hacia los nadis que la distribuirán por todo el cuerpo (entiéndase “cuerpos”, en plural,
pues al existir el Ser en varias dimensiones al mismo tiempo su cuerpo es como si se desdoblara
en varios cuerpos a la vez; a efectos prácticos, esta visión nos permite estudiar cada aspecto del
Ser por separado, aunque la sanación se produce en todos los cuerpos simultáneamente).
La palabra “Chakra” viene del sánscrito y significa “rueda”. Le pusieron ese nombre porque los chakras, en funcionamiento, parecen estar girando siempre como ruedas de luces de colores.
Tanto los canales como los chakras no son visibles físicamente porque no tienen presencia
en el plano material, pero sí son notables sus efectos en el cuerpo físico. Ambos son apreciables
a partir del plano etérico.
El aura es, al mismo tiempo, la expresión etérica de lo que ocurre en los chakras y la
manifestación más próxima a lo físico de la interrelación de los cuerpos sutiles del Ser.
El tratamiento Reiki siempre se efectúa directamente sobre el cuerpo etérico, que es el nivel
siguiente al físico, y a partir de ahí se distribuye al resto de los planos del Ser.
Usualmente se distingue entre chakras primarios y chakras secundarios.
Los chakras primarios son los que se encuentran establecidos justo dentro del Sushumna.
Disponen de la esencia primaria de cada plano en el que existe el Ser Humano. A nivel físico es
apreciable el trabajo que realizan sobre los órganos vitales del cuerpo. Hasta hace poco se creía
firmemente que eran siete en total que se localizan desde la parte superior del cráneo hasta la
base en el perineo. La tradición tántrica tibetana, sin embargo, desde siempre nombra siete
chakras más por encima de la cabeza y siete más por debajo del perineo que, respectivamente,
tratan los aspectos más espirituales del Ser y los más materiales.
Los chakras secundarios se dedican más a su función secundaria de bombear energía, y no
por eso son menos importantes. Normalmente, son puertas de entrada y salida de energía o bien
apoyan la función de los chakras primarios con cualidades extra.
Por ejemplo, los chakras de las manos (uno en cada palma) son los que nos permiten dirigir la
energía para poder sanar, y se encargan del flujo de intercambio entre lo que podemos ofrecer al
mundo y lo que recibimos de él; los chakras de los pies (uno en cada planta) nos conectan
directamente con la Tierra y nos arraigan a ella; los chakras que hay entre los omóplatos y la parte
baja de las clavículas (uno en cada lado) son los soportes del Alma, y hacen de apoyo de ésta para
que se encuentre bien en el cuerpo en el que está, así como el chakra que hay entre la garganta y
el centro del pecho hace de anclaje para el Alma, para que se agarre una vez entra en el cuerpo;
los chakras de las rodillas (uno por rodilla) hacen de almacén de la alegría de vivir y de la
esperanza.
Conozcamos mas sobre los 7 Chakras primarios Basicos en este enlace https://www.magiaangelica.com.ve/reiki/los-7-chakras-primarios-basicos/
