Para aplicar un tratamiento de Reiki con la persona sentada en una silla, debes acomodar al paciente con la espalda recta y los pies apoyados en el suelo, mientras canalizas la energía universal a través de tus manos en las principales zonas de los chakras superiores, la cabeza y la espalda.
Preparación del espacio y postura
- El asiento: Usa una silla cómoda de respaldo recto de ser posible, donde la persona pueda apoyar bien la planta de los pies.
- La postura del receptor: Pídele que se siente de manera erguida pero relajada, con las manos apoyadas sobre sus muslos y los ojos cerrados.
- Centrado del terapeuta: Respira hondo varias veces, limpia tu energía y pon la intención de servir como canal antes de comenzar.
Secuencia de posiciones de manos (2 a 5 minutos por zona)
- Hombros y cuello: Colócate detrás de la persona. Pon tus manos suavemente sobre sus hombros para liberar tensiones acumuladas y conectar con su energía.
- Cabeza (Corona y occipital): Sitúa tus manos en la parte superior de la cabeza o una mano en la frente y otra en la nuca para calmar la mente.
- Garganta y pecho (Corazón): Pásate hacia un lado o al frente. Coloca tus manos en la zona del cuello y luego baja al centro del pecho para trabajar las emociones.
- Espalda y zona lumbar: Si tienes acceso por detrás, coloca tus manos a los lados de la columna vertebral, descendiendo poco a poco desde omóplatos hasta las lumbares.
- Perine: Coloquen las manos cerca a la entrepierna, recuerden es nuestra conexion a tiera
- Cierre: Sella el tratamiento alisando el aura o colocando tus manos unos segundos en los hombros, agradeciendo la energía recibida

