El Señor es mi luz y mi salvación ¿A quien temeré? El Señor es la defensa de mi vida, ¿Quién me hará temblar? Si un ejército acampa contra mí, mi corazón no tiembla; si me declaran la guerra, me siento tranquilo(a). Una cosa pido al Señor, eso buscaré: habitar en la casa del Señor, por los días de mi vida; gozar de la dulzura del Señor, contemplando su templo. Él me protegerá en su tienda el día...
