Glorioso San Cayetano, aclamado por todos los pueblos, Padre de providencia porque socorres con grandes milagros a cuantos te invocan en sus necesidades: acudo a tu altar, suplicando que presentes al Señor los deseos que confiadamente deposito en tus manos. – Pedir la gracia que desea conseguir – Haz que estas gracias, que ahora te pido, me ayuden a buscar siempre el Reino de Dios y su Justicia...

