Hacemos un respiración profunda y visualizando una luz azul que nos irradia decimos en voz alta: En nombre de la Divina Presencia de Dios en mi, invoco al amado Arcángel Miguel y sus legiones de ángeles para que entren en mi vida aquí y ahora, para que limpien y liberen en mi toda sombra de envidia, miedo, temor, angustia y escasez como también cualquier energía negativa que puedan enviar...

