Preferiblemente en un sitio tranquilo vicualizamos una luz blanca que baja desde la coronilla de nuestra cabeza y poco a poco se convierte en luz verde esmeralda que rodea a todo nuestro cuerpo y se expande a nuestro alrededor y decimos: Amada presencia de Dios Yo Soy , invoco el rayo verde en este día para que limpie toda partícula de apariencia de enfermedad en mi cuerpo, o en el cuerpo...

